21 de julio de 2009

Capitulo 20: Jaula de cristal.
La maestra le había bloqueado todos los recuerdos, no sabia quien era ni nada de su vida anterior, había aparcado todos los recuerdos y personalidad en un rincón de su mente lo había sellado todo, nunca sabrá porque lo hizo.
Capitulo 21: Lo que Cloud vio.
Cloud llego a ver como Aysel casi gana a la maestra, vio la trampa que esta ultima le tendió, cuando los trozos de cristal impactaron contra Aysel, vio como Aysel caía entre un mar de cristales y como la maestra le tocaba la frente antes de irse. Vio como al irse la maestra, la cúpula protectora que la separaba de Aysel se desvanecía. Corrió hacia Aysel como en un sueño, todo era demasiado surrealista. Llego hasta ella, Aysel estaba llena de golpes, cortes y algunas heridas que no pintaban demasiado bien, Cloud sabia que no sobreviviría a un viaje si la llevaba andando. Se dedico, a irle quitando, con toda la delicadeza posible los cristales enredados en su pelo, los que se habían adherido a la ropa de Aysel, y finalmente la cogio en brazos para apartarla de ese mar de cristales, gotas de la sangre de Aysel le gotearon por la chaqueta hasta llegar a las manos de Cloud, que al darse cuenta se dio cuenta de que era el fin de Aysel.

Capitulo 22: Un gato guía bajo la lluvia.
Cloud se estaba dando cuenta de que haber ido solo, sin el móvil, sin avisar a nadie había sido un gran error.
Estaba empezando a llover y Cloud se refugio bajo un gran árbol, la respiración de Aysel cada vez era mas pausada y lenta, la gotas de sangre empezaban a desminuir, pero Aysel estaba cada vez mas pálida.
Ya casi no respiraba, empezaba a estar fría al tacto, Cloud le poso su capa por encima para que no se enfriara. Aysel se moría y Cloud no podía evitarlo, le hacia falta un milagro.
De repente Cloud empezó a ver unas pequeñas luces aproximándose, eran como salidos de la nada, Cloud sin creerlo vio como las luces se aproximaban hacia ellos, cuando las tuvo mas cerca se dio cuenta de que pertenecían a un gato, el gato se paro delante de ellos, un breve momento y después se dio la vuelta y empezó a volver por la misma dirección Cloud como en medio de un sueño recogió delicadamente a Aysel y tapándola con su capa para que no se mojara, se poso a seguir al gato, que parecía guiarle hacia algún lugar desconocido, nunca nadie se podrá imaginar lo duro que se le izo a Cloud esa caminata, cuando llego a lo que parecía ser un pequeño templo, se aseguro de que Aysel respirara y justo después de eso cayo en un profundo sueño.

Capitulo 23: Un nuevo despertar.
Sonaba una música suave y dulce, olía a incienso, lejos se oía un cántico, sabia que estaba viva pero en cambio no sabía quien era, como se llamaba. Todas estas preguntas le estaban atacando de golpe.
Abrió los ojos, despacio pues tenia el cuerpo rígido y le dolían mucho los brazos, bueno en general le dolía todo el cuerpo, sabia que tenia que despertar, estaba en una habitación modesta, no había gran cosa aparte de la cama y un pequeño altar con unas varillas de incienso, al lado de la cama encontró unas prendas de ropa blanca, parecían una especie de túnica, se las posó ya que la ropa que llevaba estaba llena de cortes.
Había pasado ya una hora y no venia nadie, decidió que ya que nadie aparecía, ir a investigar por su cuenta, de su antigua ropa solo llevaba un colgante, al salir al pasillo se dio cuenta de que habían varias habitaciones, el colgante se puso a brillar y parecía querer que entrara en una de las habitaciones que tenia enfrente, después de un rato dudando se decidió a entrar.
La habitación era igual que la suya, salvo que en un rincón reposaban una larga espada y una capa rojiza, en la cama tumbado había un chico un poco mas mayor que ella, parecía estar medio muerto, por algún motivo no quería que muriera se sentó a su lado y extendió las manos hacia su rostro, concentrando su energía hacia el.
Ya llevaba un buen rato transfiriendo energía a ese joven, cuando oyó unos leves pasos, Aysel se puso algo nerviosa, no sabia que pasaba, entonces entro ella. Era una anciana, de largo pelo blanco, y ojos dulces.
- Veo que ya se ha despertado, ¿como se llama joven?
- No lo se, no se quien soy...dijo algo desorientada
- Tranquila, suele pasar tras haber perdido tanta sangre.
- ¿Porque estoy aquí?
- El chico de esa habitación. Fue el quien te trajo aquí, en medio de una tormenta, estabas inconciente. Dijo mirando la habitación de donde acababan de salir.
- ¿El puede saber quien soy?
- Posiblemente.
Aysel se quedó pensativa.
- Vamos a los baños termales, así podrás quitarte los restos de sangre.
- Vale.
Después de los baños termales Aysel ya aseada y renovada, se dirigió hacia su habitación cuando casi se choca con Cloud. Cloud que la estaba buscando y no se esperaba encontrarla viva, la abrazo y murmurándole al oído.
- Perdóname Aysel...te dije que te protegería y casi te matan...lo siento...no se proteger a nadie...dijo con una voz apenada
- No digas eso...por cierto...¿sabes quien soy? ¿sabes como me llamo?
Cloud se quedo sorprendido, Entonces llego la sacerdotisa, se paro sorprendida al vernos.
- Veo que los dos estáis recuperados del todo, me alegro mucho.
- ¿Quien es usted? Pregunto Cloud.
- Me llamo Yinia y soy la sacerdotisa de este templo.
- ¿Que le han hecho a Ayshel? ¿Por qué no recuerda nada?
- ¿Así se llama? Cuando llegasteis inconcientes los dos y en cuanto despertó ya no recordaba nada. Además en el estado que llego es una suerte que este viva. Dijo Yinia.
- ¿Hay alguna forma de que recuerde algo? Pregunto Cloud.
- No lo se, lo extraño es que solo a olvidado su identidad y todo lo relacionado, en cambio eso no parece haberla afectado a los conocimientos. Dijo Yinia.
Estaban hablando de mi, estaban hablando de mi pérdida de memoria.
- Aysel, ¿no puedes recordar nada de nada? ¿Sabes quien soy?
- ¿Me llamo Aysel?
- Si.
- ¿Y tú quien eres? ¿de que me conoces?
- ¿No te acuerdas de nada? soy Cloud.
- Tranquila Aysel, seguro que pronto lo recordaras todo. Dijo Yinia.
- Además seguro que alguien la buscara, aunque también podríamos ir a los archivos...con ese nombre tan poco común será fácil encontrarte. dijo Cloud.
- ¿Cloud de que conoces a Aysel? Pregunto Yinia.
- Nos conocimos hace cuatro días, ella se metió en problemas… Contesto Cloud.
- ¿Y tienes alguna idea de quien le hizo todos esos cortes? Dijo Yinia.
- Aysel y una especie de hechicera luchaban...Aysel la hubiera ganado si no hubiera sido tan clemente, entonces la hechicera le lanzo una lluvia de cristales, acto seguido Aysel se desplomo en el suelo, la hechicera le toco la frente y se marcho. Contesto Cloud.
- Cloud, ¿la persona que le hizo eso casi la mata y cuando ya la tenia vulnerable se dedico a simplemente tocarle la frente? no tiene sentido! Opino Yinia.
- ¿Al tocarle la frente podría haberle borrado la memoria? Pregunto Cloud.
- Yo no soy una hechicera, pero seguramente si tuviera mucho poder, podría ser. Dijo Yinia.
Se quedaron pensativos.
- Cloud si la llevaras al sitio donde ocurrieron los hechos, posiblemente recordara alguna cosa.
- Podría dar resultado. Pero no recuerdo el camino, ya que hasta aquí nos guió un gato...
- Ah! el gato guía, no importa el os volverá a mostrar el camino.
- ¿Aysel quieres ir? Dijo Cloud.
- Si con eso recuerdo, vale.
- Aysel puede resultar doloroso para ti, no será agradable recordar lo que te paso en ese prado. Añadió Yinia.
- No importa, vamos.

Capitulo 24: El prado de cristal.
Después de andar un rato siguiendo al gato guía, llegaron al prado de flores blancas, a Cloud no le hizo mucha gracia volver.
El prado no era demasiado grande, tenía un pequeño lago en el lindero del bosque y un gran sauce llorón reposando sus largas ramas en la superficie del lago.
Todo parecía normal, demasiado tranquilo. Corrió hacia el centro, sentía una fuerza extraña que la arrastraba hasta allí, Cloud estaba nervioso, como si fuera a pasar algo extraño. Al llegar vio como las flores estaban un poco marchitas y algunas tenían manchas rojas, al llegar notó una presencia desagradable. Cloud se había alejado, estaba bajo el árbol.
Estaba a punto de irse a donde estaba Cloud, cuando encontró una cuenta de cristal, al cogerla le invadió una sensación muy desagradable, dolorosa como si se le clavaran cristales en la piel. Se lo quedó, ya que era eso lo que estaba provocando que se marchitara el prado, contenía energía maligna. Sintió un gran peso, era como si estuviera cargada de energía, tenia que liberarla, se apoyó en el suelo del prado y liberó toda la energía, el prado la absorbía sin mas y de golpe los cristales salieron despedidos y se transformaron en diminutas mariposas de cristal. Cloud que estaba contemplando a Aysel se quedo sorprendido, cuando una de las pequeñas mariposas se poso en su hombro noto que seguían siendo de cristal, entonces se fijo en Aysel seguía transfiriendo energía pero mas suave algunas mariposas se habían posado en sus cabellos castaños y sobre la túnica blanca, parecía iluminada con una suave luz blanca, podría haber pasado como una ninfa de cuento. Entonces callo en la cuenta, Aysel debía ser una hechicera poderosa, ¿pero quien la había atacado? Estaba oscureciendo y empezaba ha hacer frió, Aysel no parecía notarlo cada vez resplandecía mas, como una estrella, las mariposas de cristal se iban posando en la flores cercanas a Aysel. Entonces Aysel brillo con mucha intensidad, entonces se fue apagando hasta que solo quedo un leve resplandor y una chispa de luz en sus ojos, parecía cansada pero feliz, Cloud pensó que esa nueva Aysel era mas alegre, y sus ojos ya no tenían aquella onda de pena.
- Aysel, nos tenemos que ir.
- Vale. dijo con una sonrisa
- Ven. dijo Cloud extendiendo la mano, se la tomó y se posó en pie.
- Mira lo que he encontrado. Dijo mientras le mostraba la cuenta.
- ¿Que es?
- Parece una cuenta, pero eso no es lo que me importa, transmite una energía negativa, como de odio, mucho odio...
- Déjamela.
- Vale, pero al cogerla te dolerá un poco. Se la dio.
- Es como si coges un cristal de hielo, que te quema...es verdad... desprende una energía desagradable.
- Me es familiar, pero nada más. Esa energía la conozco.
No muy lejos de allí, en la ciudad, en una de las torres de magia.
- Ha despertado... Dijo una voz .
- Que pasa Saquios? dijo una voz oscura
-Acabo de detectar un gran torrente de magia a las afueras de la ciudad, ni la guardiana podría superar ese poder, la magia de la vida. Dijo Saquios.
- No es posible, tenemos que encontrar al poseedor o poseedora de esa magia, si se la usara para mal, o se corrompiera...dijo una joven
- Ni lo menciones, reúne a los buscadores, será fácil encontrar ese torrente de energía...Volvió a sonar la voz oscura.

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